domingo, 7 de septiembre de 2014

Nacimiento de la Virgen María


San Mateo 1, 18-23


«Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.

Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados".

Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del 

profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.»

Palabra del Señor 

Gloria a Ti, Señor, Jesús 


a) La Iglesia recuerda hoy el día del nacimiento de la Virgen María y en Venezuela la recordamos bajo la advocación de la Virgen del Valle, Patrona del Oriente del País. Con respecto a la fiesta litúrgica, el Evangelio no nos da datos del nacimiento de María, pero hay varias tradiciones. Algunas, considerando a María descendiente de David, señalan su nacimiento en Belén. Otra corriente griega y armenia, señala Nazareth como cuna de María.


Este pasaje bíblico de la historia de José y María que hoy la Iglesia nos propone, presenta el desarrollo final de un proyecto maravilloso pensado por Dios, después del pecado de nuestros primeros padres. Dios no estaba dispuesto a dejar que su proyecto de amor para el hombre se arruinara por culpa del pecado y del intruso que había llevado a la muerte a sus creaturas. 

Así que fue desarrollando un maravilloso plan que entra en su última etapa con el nacimiento de nuestra Madre Santísima, la purísima Virgen María. Su nacimiento marca el momento en que dicho proyecto inicia su fase de desarrollo. 


b) Qué lejos estaban los padres de nuestra Madre santísima de conocer los divinos planes que Dios tenía para su hija, la cual llegaría a ser la madre del Emmanuel, como nos lo indica nuestro texto evangélico. Este proyecto de salvación aún no termina y cada uno de nosotros tiene una participación muy especial, por lo que desde el momento de nuestro nacimiento, Dios puso en nosotros, como en María, todos los dones que necesitaríamos para cumplir este plan. 

Nuestro nacimiento pone en marcha esa parte del plan, en el cual no pueden faltar momentos de sufrimiento y dificultad. No nos asustemos ni nos angustiemos en estos momentos difíciles, ya que si para superarlos Dios necesitara enviarte un ángel, no dudes que lo hará. Eres parte de un proyecto y Dios no te dejará solo, como lo hizo con María, solo déjate conducir como ella por el Espíritu Santo.


c) María, en este día que festejamos tu nacimiento, te pedimos que nos ayudes a estar siempre cerca de ti y de tu Hijo Jesús. Que sepamos agradecer a Dios el don de la vida, la defendamos siempre y que sepamos estar disponibles a la voluntad de nuestra Padre Dios. Amén. 



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